

TRASFONDO HISTÓRICO:
A principios del siglo XX los pioneros de la arquitectura moderna abogaban por romper con la tradición y comenzar de nuevo desde cero, despreciando muchas de las cualidades de la arquitectura del pasado, sobre todo el ornamento y el tipo. El movimiento postmoderno surge precisamente para rescatar esas virtudes, incorporándolas a una manera de construir industrializada. Podría entenderse como un retorno al pasado en las formas, no en la técnica en donde se combinan las formas modernas con las antiguas.
Precisamente la forma era el caballo de batalla. Los defensores del racionalismo afirmaban que los edificios ya no debían su forma a los modelos heredados del pasado, sino que únicamente respondían al uso al que estaban destinados: eran máquinas de habitar. Lo expresaban con la famosa frase: la forma sigue a la función ("form follows function"), a lo que Robert Venturi respondía con cierta sorna que la forma sigue al fracaso ("form follows fiasco"), aludiendo a que las formas creadas sin una tradición que las apoye coducen a la pérdida de valor de la arquitectura.
Por otra parte, las ideas urbanísticas del movimiento moderno, resultaron desastrosas para muchas ciudades por buscar únicamente resolver los problemas funcionales más básicos de la ciudad, sin dar respuesta a problemas culturales, económicos o sociales. El postmodernismo promueve el retorno a valores olvidados como una manera de recuperar el terreno perdido.
Posmoderno vs. tardomoderno
Charles Jencks denomina tardomoderno a la corriente de posguerra, continuadora del racionalismo y funcionalismo de los años '30 y que a la vez se convierte en ruptora de los preceptos que estableciera Le Corbusier y La Carta de Atenas. La atención y crítica de Jencks se centra en las obras producidas a partir de mediado de los ' 60 y hasta finales de los ' 70; sin hacer comentarios sobre la producción inmediata al fin de la 2 º Guerra mundial. Independientemente de lo que Jencks haya opinado, no parecería erróneo aplicar el término tardomoderno a toda la producción de posguerrra hasta mediados de los ' 70.
CARACTERISTICAS FORMALES
El postmodernismo se refleja en arquitectura generalmente en varios aspectos:
Los edificios adoptan a menudo tipologías heredadas del pasado.
Se recupera el ornamento: columnas, pilastras, molduras...
Se huye de las formas puras o limpias que dominaban en la arquitectura racionalista, buscando la yuxtaposición el abigarramiento...
Se recurre a una especie de neo-eclecticismo, dado que se toman prestadas formas de todos los períodos de la historia.
Desde el punto de vista urbano, se busca recuperar la calle, la edificación de pequeña escala, la riqueza visual de formas...
Ejemplos de arquitectura postmoderna son el edificio de Portland en Portland (Oregón), o el edificio de Sony en Nueva York (originalmente edificio de AT&T). En Europa destacan la ampliación de la National Gallery de Londres, o las obras de Ricardo Bofill. El Strip de Las Vegas fue convertido en un icono del postmodernismo a raíz de un libro de Robert Venturi, por su eclecticismo, exuberancia formal y riqueza visual.
Robert Venturi (1925) es un arquitecto estadounidense. Nació en Filadelfia como Robert Charles Venturi. Estudió arquitectura en la Universidad de Princeton, en New Jersey, y pasó después tres años como becario en la Academia Americana en Roma.
Ventura propone el edificio anuncio, que se compone de un contenedor en el que se desarrollan las actividades propias de su función y de una fachada que se levanta como un inmenso cartel publicitario. Lo que caracteriza a un edificio es la vestimenta, la ornamentación, el interior es simplemente algo funcional, ya que la comunicabilidad de la arquitectura reside en la fachada.
Aldo Rossi es el más famoso de los teóricos de la postmodernidad. En sus construcciones prima la repetición y sus formas son monumentales y simples (cúbicas), pero en el exterior, emplea materiales lujosos y de color y exhibe motivos figurativos e historicistas.
Arquitectura postmoderna en España
En España, la variedad de tendencias queda patente en la obra de diferentes arquitectos.
Algunos están vinculados a las corrientes posmodernas internacionales, como es el caso de Ricardo Bofill, que practica un monumentalismo de inspiración clasicista en los edificios en la Ville Nouvelle de Marne-la -Vallèe, París, y del Studio Per, cercano a la estética pop de Robert Ventnuri.
Studio Per, es un grupo fundado en 1965 por los barceloneses Lluís Clotet, Óscar Tusquets, Joseph Bonet y Cristián Cirici Alomar.
El belvedere Georgina en Llofriu (Gerona) y la casa Vittoria Tracino en la isla de Pantelleria (Italia), obras de Clotet y Tusquets, son buenos ejemplos del tratamiento irónico que dan a las referencias clásicas y del gusto por la paradoja.
Otros arquitectos, sin embargo, asumirán las nuevas propuestas de una forma parcial o sólo en algunas de sus obras, como Moneo, Linazaroso o Vázquez Consuegra.


